El acto del último sábado en Parque Lezama, que buscaba ser una denuncia viva a la persecución judicial a Cristina, terminó siendo un nuevo acto en contra del gobernador. El discurso de Máximo, dirigido directamente contra Axel, logró que toda la opinión no hable de las persecución a Cristina sino que todos pongan el foco en los agravios contra el gobernador. Flaco favor le hizo a Cristina y a la Patria, trasladando la bronca de Bonadío, Borinski y Luciani hacia Axel.
No me queda claro si era el sentido mentado del acto, o si las pasiones le ganaron cuando salió a la cancha. En cualquier caso, se entiende, es la madre. Es una situación difícil cuando además de la político se te juega lo personal. Es entendible. A cualquiera le podría pasar. Aunque uno espere mayor templanza de sus dirigentes. También es evidente que esa envidia histórica hacia la figura de Axel y sus capacidades, parecen una pulsión inmanejable para él.
La mafia judicial seguramente habrá festejado el hecho de que esa masa crítica que se juntó en CABA no se haya enfocado en ellos. ¿Error o decisión política?
Este tipo de discursos lo que hacen es habilitar a la tropa. Por eso, del sábado a hoy, escuchamos a: Guillermo Moreno, Sergio Berni, Mario Ishi y otros referentes menores en una especie de batalla lingüística a ver quien encontraba el insulto más fuerte y agraviante hacia Axel. Nada nuevo bajo el sol. Es el modus operandi de la Cámpora desde hace aproximadamente diez años. Puntualmente desde 2015 para acá, cuando la transformación dejó de ser el centro y la autoconservación pasó a ser el objetivo, independientemente de la Patria.
La mafia judicial seguramente habrá festejado el hecho de que esa masa crítica que se juntó en CABA no se haya enfocado en ellos. ¿Error o decisión política?
Lo más complejo de esta situación es que en la lista de nuevos aliados, además de la mencionada runfla marginal, figura Miguelito Pichetto. Hermoso personaje para escuchar en un streaming, pero que hay que recordar que fue candidato a vicepresidente del jefe de la mafia judicial que, la Cámpora denuncia, metió en cana a Cristina. Y yo coincido, a Cristina la metió en cana una mafia judicial liderada por Macri, por eso a Pichetto lo quiero lejos. Porque cuando decide ser candidato de Macri ya le venían haciendo la vida imposible a la compañera con persecuciones y humillaciones. Y Miguel se sumó a esa mafia como candidato a vicepresidente. Lo quiero lejos. Si están buscando un Vandor, ahí tienen uno. Porque no alcanza con un video de YouTube o un resumen de bolsillo para comprender la historia y la naturaleza ontológica de cada personaje.
Lo mismo corre para Massa, coyunturalmente íntimo de la familia, quien dijo públicamente que iba a meter preso a todos los compañeros de la Cámpora. Vale aclarar, que otro íntimo, era Martin Insaurralde. El cual pusieron para “controlar” el gobierno provincial. Yo no me olvido. Parece que hoy, estos personajes que salieron corriendo a abrazarse con los que amenazaban con exterminarnos de las formas más crueles posibles son hoy los buenos. Y, por el contrario, la estrategia se basa en atacar a Axel.
Se nota demasiado: es lo mismo de siempre. Es la Cámpora disputando lugares de Poder. Es la Cámpora viendo en Axel un candidato potable para ganar las próximas elecciones y trabajando para desgastarlo, para bajarlo o para negociar. Lo que sí puedo asegurarles es que nada de esto le importa a la militancia peronista nacional, la que vive ajena a la estructuras políticas, ni al pueblo bonaerense por el que Axel trabaja de sol a sol.
A los compañeros y compañeras: muchos creemos que Axel es el mejor para encabezar lo que viene. Como decimos, es una verdad relativa. Una mirada que queremos militar, puede haber otras. Lo dijimos en diciembre de 2023 y lo sostenemos. Otros compañeros y compañeras pueden creer que hay otras opciones mejores, está bien. También conocemos la historia de nuestro movimiento, no nos asusta una disputa interna. Preferimos una discusión interna a volver a la lógica previa. La que nos llevo a Scioli-Alberto-Massa. Preferimos pelear HOY por Axel, para no llegar al último día y volver a encontrarnos con el mismo panorama.
A quienes nos encuentra en este lugar, les digo: hay que dar la batalla, hay que defender a Axel. Porque del otro lado hay gente con mucho tiempo al pedo, con muchos recursos, con llegada a diferentes estructuras, y con la capacidad de, realmente, dañar. El gobernador debe enfocarse en lo que corresponde, gobernar, abrazar, y construir una estructura capaz de dar batalla a Milei en 2027. El resto, debemos potenciar la fuerza política que le dé cuerpo a ese sueño, pero también, debemos en cada lugar dar la discusión y defender a Axel de estos canallas, cristinistas tardíos, militantes por contrato, marginales y también una gran mayoría de compañeros y compañeras que, de buena fe, son conducidos a una pelea violenta e innecesaria contra Axel. Para esos compañeros y compañeras debemos tener los brazos abiertos porque más temprano que tarde entenderán que la pelea de ellos no es ni debe ser contra Axel y que Axel tampoco pelea con Cristina.
Es la Cámpora disputando lugares de Poder. Es la Cámpora viendo en Axel un candidato potable para ganar las próximas elecciones y trabajando para desgastarlo, para bajarlo o para negociar
Lo que no podemos hacer es mirar para otro lado mientras lo atacan. Este tipo de batallas hay que darlas, aunque no quieras, porque del otro lado hay una voluntad manifiesta de destruirlo y medios para hacerlo.
Algunos me dicen y aconsejan que no me meta, que ellos después se arreglan y uno queda en el medio. No me importa. Somos la generación de Néstor Kirchner, no vinimos a la política para que nos movilicen ese tipo de especulaciones ni bajas pasiones. Vinimos para hacer lo que creemos que hay que hacer en cada coyuntura, y hoy creemos que tenemos que militar a Axel.

